El cuento
Capítulo 1: Una casa de colores

Bea y Nico juegan en casa. Bea le enseña colores a Nico. —Rojo, azul —dice feliz. Nico mira un coche verde distraído y sonríe.
Nico se distrae. Mira la ventana. Afuera, un pájaro amarillo canta piu-piu. Bea muestra una bola roja. —¡Mira, rojo, red! —dice. Pero Nico se entretiene con la lámpara azul. Bea frunce el ceño. ¿Cómo puede enseñarle todos los colores a Nico?
Bea busca una idea. Abre el libro «Cuentoslandia». —Ojalá el Mago Crea Cuentos me ayudara —susurra en voz baja. El libro brilla fuerte. ¡Shuuu! Un sombrero cae.

Del libro salta el Mago Crea Cuentos. —¡Qué alegría verte de nuevo, Bea! —dice—. Te ayudaré a enseñarle a Nico los colores; para ello iremos a Colorlandia. ¡Montaos en la paleta mágica! —Bea y Nico, fascinados, suben sonrientes.
La paleta flota. ¡Zuum! Salen rumbo a Colorlandia. Abajo, las casas se ven pequeñitas. —¡Despegamos! —anuncia el Mago. Nico ríe. El viento hace «fiuuu». Ven un arcoíris enorme, suave como una nube.
Colores bailan en el aire. Amarillo, yellow; azul, blue; rojo, red. Bea señala. —¿Ves, Nico? —El Mago sonríe—. Colorlandia es especial —explica. La paleta aterriza despacito. ¡Aventuras de colores les esperan ya!
Capítulo 2: Los amigos de Colorlandia

Bea y Nico bajan de la paleta. El suelo es rosa y esponjoso. —¡Wow! —dice Nico—. Rosa, ¡pink! —Bea aplaude orgullosa.
De pronto alguien aparece de un salto. —¡Hola, soy Zori! —Sus patas hacen «traca-traca» en la hierba azul. Brilla la cola de Zori. Detrás de un arbusto, una estrellita sonríe. —Soy Astri, la estrella divertida. ¡Y me gusta saltar!
Llega Bimba, el dinosaurio verde. Sus pies hacen «pomp». Nico aplaude. ¡Le encanta Bimba! Los amigos rodean a Bea y Nico. Todos se presentan contentos.
Zori agita un lazo mientras anuncia: —Vamos a jugar al escondite de colores. —Astri salta—. ¡Buscad el árbol blue, azul! —Nico mira árboles rosas, verdes, rojos. Bimba grita—: ¡Vamos allá! —Empieza la aventura en grupo.
Nico ve un árbol azul y corre. —¡Blue, azul! —grita. Todos ríen. Bea aplaude. Los amigos siguen buscando objetos. Encuentran piedras rojas, flores amarillas. Astri dice: —¡Amarillo, yellow! —Todos repiten los colores juntos.
El suelo cambia despacio de color. Se vuelve turquesa. El viento dice «shhh». Bea pregunta: —¿Qué color es este? —Zori piensa—. ¡Turquesa, turquoise! —dice sonriente. Nico prueba la palabra. Astri gira feliz. Aprenden algo nuevo jugando juntos.
Capítulo 3: Retos brillantes
Bea y Nico caminan juntos. Nubes rosas flotan. El Mago Crea Cuentos les trae un reto luminoso. Ríe y agita su varita.
—Para volver a casa, debéis encontrar los colores mágicos —dice el Mago—. Hay que decirlos en español y en inglés. —Bimba levanta una piedra azul—. ¿Cómo se dice en inglés, Nico? —Nico piensa, mira a Bea. Bea susurra «blue». Nico sonríe fuerte.
Nico grita emocionado: —¡Azul, blue! —Un rayo de luz sale de la piedra. Todos saltan—. ¡Funciona! —El viento lleva la piedra al cielo.

Van en fila. Astri señala una flor amarilla. —Amarillo, yellow —responde Nico con voz clara. Bimba aplaude. La flor brilla, sube volando. Zori encuentra una manzana roja. —Red, rojo —repiten todos. La manzana vuela alto.
Solo falta el verde. Nico mira a su alrededor. Bimba enseña una hoja. —¿Cómo es? —pregunta. Nico piensa, luego exclama—: ¡Green, verde! —La hoja flota. Alrededor cae confeti de colores. Todos bailan.
El Mago aplaude: —¡Habéis completado el reto! —Una puerta brillante aparece en la colina. Bea abraza a Nico—. Ahora conoces los colores —dice contenta. Los amigos saltan de alegría. Listos para volver a casa, llevan los colores aprendidos.
Capítulo 4: Regreso arcoíris
La paleta de colores espera en la hierba. Todos suben alegres. —¡Vuelta a casa! —canta el Mago Crea Cuentos.

Mientras vuelan, Zori da abrazos suaves. Astri baila con Bea. Bimba agita sus patas grandes. Nico mira el cielo. Ve un arcoíris mágico. —Red, blue, yellow, green —dice orgulloso. El Mago crea una lluvia de estrellas.
Pronto ven su ciudad. El sol está brillante. La paleta baja despacito. Todos aterrizan contentos. La aventura termina feliz.
Bea enseña a mamá los colores. —Nico sabe decirlos en español y en inglés. —Nico sonríe—. Azul, blue; amarillo, yellow —repite. Mamá los abraza fuerte. El libro de Cuentoslandia brilla en la mesa.
Zori, Astri y Bimba saludan desde la ventana. —¡Hasta pronto, Bea! —dicen. Bea promete volver. Nico les grita: —Gracias por jugar con los colores. —Todos se guiñan un ojo y se ríen juntos.
Por la noche, Bea y Nico sueñan. Ven nubes de colores suaves. El Mago Crea Cuentos les sonríe desde una estrella. —Siempre que queráis aprender, aquí estaré —susurra. Los colores ya viven en su corazón. Colorlandia les espera otra vez.





