El cuento
Capítulo 1: El deseo mágico y la primera lección

Detrás de la ventana, Dani miraba la lluvia. Sara, su hermana, terminaba los deberes. Dani suspiró fuerte y dijo: «Me cuesta aprender los números, Sara».
Entonces apareció un destello brillante y se posó un sombrero puntiagudo sobre la mesa. «¡El Mago Crea Cuentos!», reconocieron enseguida Dani y Sara. «Veo que necesitáis algo de ayuda con los números. ¿Queréis viajar a Numerolandia, la tierra donde los números bailan y se aprende riendo?», preguntó.
«¡Sí!», exclamaron los dos hermanos. El Mago movió su varita y empezó la lección: «Todo número tiene la forma de algo que ya conocéis». Entonces entonó una divertida canción:
«Ya llegan los números, a ver qué nos ofrecen, como un juego de figuras, di tú a qué se parece». Sacó el 0 y siguió: «El 0 a una pelota que rueda ligera, el 1 a un cohete que hacia el cielo despega». Todos subieron al cohete con forma de 1, listos para la aventura.

El cohete, muy alto, tenía ventanas redondas como ceros. Sara agarró la mano de Dani. El mago colocó su sombrero mágico y dijo: «¿Preparados?». El cohete empezó a vibrar.
Cinco, cuatro, tres, dos, uno… ¡Despegue! Todo se volvió luminoso y divertido. El cohete atravesó nubes de colores. Dani veía números flotando por la ventana. «¿Ves esos ceros?», preguntó Sara. «¡Sí! ¡Son pelotas rodando!», dijo Dani. Rieron juntos, emocionados con su viaje increíble.
Capítulo 2: Nuevos amigos y nuevos números
El cohete aterrizó suavemente sobre campos muy verdes. Dos criaturas mágicas les esperaban con sonrisas grandes y ojos relucientes.
«Hola, yo soy Flami», dijo el dragón naranja. «Y yo, Púrpura, la brujita de los números», añadió la segunda. Dani se escondió un poquito tras Sara, pero Flami agitó sus alas amistosas. «Os ayudaremos a aprender números jugando», prometió Púrpura con voz dulce y alegre.
Flami señaló una laguna cristalina y empezó a cantar: «El 2 a un cisne que nada muy tranquilo, el 3 a las orejas de un osito dormido».

Sara vio varios cisnes blancos haciendo doses en el agua. Dani encontró, en la sombra, las orejitas de un osito con forma de tres. ¡Qué divertido! Todos repitieron la canción y bailaron juntos: «El 2 a un cisne que nada muy tranquilo, el 3 a las orejas de un osito dormido».
Púrpura sacó su varita y señaló una bandera ondeando al viento: «El 4 a una bandera que saluda al viajero, el 5 a la S que dibuja el sendero», recitó.
Dani dibujó un cuatro en la tierra y Sara buscó el sendero en forma de cinco. Rieron al encontrarlo y hacerlo juntos. Púrpura, Flami, Dani y Sara señalaron los números en el aire, bailando y repitiendo los versos mientras el sol brillaba dorado sobre Numerolandia.
Capítulo 3: Números para nuevos amigos

Emocionados, Dani y Sara siguieron a sus nuevos amigos bajo un arcoíris. Allí nuevos retos esperaban su llegada.
«¿A qué se parecen el 6 y el 7?», preguntaron los hermanos. Flami empezó a cantar: «El 6 a una cereza roja y con rabito». Sara vio cómo una cereza y su rabito bailaban, formando un seis muy simpático. Después, Púrpura recitó: «El 7 al bastón que lleva don Pepito».
Dani dibujó un siete enorme en la nube. Se reía mientras Flami imitaba ser don Pepito. Todos aplaudieron juntos el número aprendido.
«Van quedando menos números», dijo Flami. «¿Quién se anima con los siguientes? El 8 se parece a un muñeco de nieve, el 9 a un globito que con su hilo se mueve», entonó Púrpura. Sara hizo un muñeco de nieve para comprobarlo.
«¡Mirad aquel globo!», dijo Dani, y luego repitió: «El 9 a un globito que con su hilo se mueve», mientras el globo flotaba alto. Entonces todos probaban a dibujar nueves en la arena colorida.
Después de cada reto, Dani y Sara se sentían más confiados con los números. Flami les abrazó con sus alas suaves y Púrpura les enseñó a cantar todos los versos aprendidos, para no olvidarlos al volver a casa. ¡Casi conocen todos los números!
Capítulo 4: El gran reto y el regreso a casa
El mago Crea Cuentos reapareció, rodeado de estrellas mágicas. «Ahora falta el último número de este viaje», sonrió con misterio.
Púrpura, Flami y el Mago formaron juntos el 1 y el 0. El Mago recitó alegre: «El 10 lo forman juntos el cohete y la pelota, ¡y del 0 al 10 cantaste ya todas las formas!». Dani y Sara lo repitieron, tocando los dos números mágicos.
De pronto, los números les rodearon cantando: «Ya llegan los números, a ver qué nos ofrecen, como un juego de figuras, di tú a qué se parecen».
Ahora todos juntos cantaron la canción completa: «El 0 a una pelota que rueda ligera, el 1 a un cohete que hacia el cielo despega. El 2 a un cisne que nada muy tranquilo, el 3 a las orejas de un osito dormido».
«El 4 a una bandera que saluda al viajero, el 5 a la S que dibuja el sendero. El 6 a una cereza roja y con rabito, el 7 al bastón que lleva don Pepito».

«El 8 se parece a un muñeco de nieve, el 9 a un globito que con su hilo se mueve. El 10 lo forman juntos el cohete y la pelota, ¡y del 0 al 10 cantaste ya todas las formas!». Dani y Sara volvieron a casa volando en el cohete-1, felices de haber aprendido jugando.





